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Gran muralla XiAn

Almohadas de bolitas de tergopol, camas sin colchón tan duras como dormir en el piso, bebes vistiendo pantalones con un tajo en la colita para hacer sus necesidades en las calles, patas de gallina por unidad envasadas al vacio, y todo lo que no te imaginas, está esperando en China. Sin duda, uno de esos destinos pocos frecuentes que gracias a sus incontables años de historia o a su sistema de gobierno social/comunista aún no ha sido contaminado fuertemente por otras culturas. Lo cierto es que hace pocos años que se está abriendo al resto del mundo, por lo cual todavía no está preparado para recibir turismo extranjero, esto se ve reflejado, por ejemplo, en los menús de restaurantes, señales, o mapas, que mayormente solo están disponibles en idioma chino, como así el sistema de compra on-line de los pasajes de tren que solo son posibles reservar con tarjetas de créditos chinas, y sino solo queda la opción de comprarlos en la estación de tren y correr el riesgo de viajar parado o sentado en una silla dura por largas horas.  Otra gran barrera es el lenguaje, ya que nadie habla inglés, incluido el personal de hoteles 5 estrellas. 

La inmensa cantidad de gente que circula en todos los rincones es solo comparable con un recital de un grupo de rock internacional, por lo que la privacidad es un lujo que no abunda. Los hombres en general son bochincheros, gente de ambos sexos escupen con frecuencia como si estuviesen compitiendo por quien lanza el garzo más grande y ruidoso, fuman en todos lados, inclusive dentro de bares y restaurantes y hablan fuerte, al punto que las cabinas de tren cuentan con alto parlantes para hablar por encima del otro. Las mujeres, sin embargo, son muy coquetas y caminan de la mano entre ellas. El deporte nacional es comer, y no desperdician nada (patas de gallina, de cerdo, perro, gato, rata y hasta cordón umbilical y la placenta*).

Si aprendimos algo es que no se los puede clasificar a todos por igual, porque china es muy grande y cada provincia es un mundo en sí mismo. Son todos distintos, los ojos achinados no los hace iguales, como creíamos en un principio. Inclusive, los chinos que viven fuera del país, los que nosotros conocemos, tienen grandes diferencias con los que decidieron vivir en este hermoso lugar.

La contaminación es un problema grave que afecta duramente al país y a sus habitantes, que creen estar condenados a soportar la niebla espesa del smoke en el ambiente a cambio de no cerrar fábricas generadoras de trabajo.

La política de 1 hijo por familia sigue vigente, y se aplica con rigurosidad, pero tienen la opción de pagar al gobierno una considerable suma de dinero para tener un 2do hijo. Si el primero fue mujer, el gobierno les da una segunda chance «gratis» para tratar de conseguir el tan extra-valorado varón. Esto, en teoría, es porque las parejas al casarse se mudan con los suegros del hombre y luego la familia de la mujer queda sola, por eso prefieren hijos XY.

Una gran mentira que estamos en condiciones de desmitificar es la de “China = Barato” porque se cree que todos los productos son ¨Made in China¨. No solo eso que no es así, sino que incluso fue el país más caro que hasta ese entonces visitamos, debiéndonos privar, en algunos casos, de actividades turísticas que desorbitaban en el costo. Excepto por la comida que es EXQUISITA! y por tan solo USD2 te sirven un abundante plato de Dumplings de cerdo (algo así como ravioles hervidos y fritos), Wantongs (dumplings pero deep fried), Chow fan, Chow Mien o Bouts de verdura o cerdo (tipo boios). Nos causó especial atención la manera de comer-compartiendo que utilizan: Se ordenan 1 porción de cada plato, como sea Dumplings, verduras, ajíes, berenjenas, papa, etc. que ponen en el medio de la mesa, y luego cada uno tiene su bowl de arroz. Hay palitos chinos “públicos” que se usan para servirse desde los platos centrales al plato personal, y luego, con los palitos chinos “personales” se come. Esta práctica diaria nos llevó a convertirnos en verdaderos maestros en el manejo de los cubiertos de bamboo, pudiendo agarrar un grano de arroz o una mosca volando en el aire.

El exponencial crecimiento económico de los últimos años ha provocado grandes batallas internas entre las clases sociales, por la frecuente ¨occidentalización¨ de sus tradiciones que ya no son aceptadas socialmente por los ¨nuevos ricos¨ que tienen a los países del Oeste como ideales.

Sin embargo el trabajo duro de su gente logro que China alcance niveles de desarrollo muy altos en muchos aspectos. Con sus más de 1,3 billones de personas poblando el país, nos vimos sorprendidos con su organización, seguridad, limpieza ,desarrollo, y fue allí fue donde encontramos las personas más trabajadoras, amables, y agradables que nos dieron una hospitalidad de reyes, probamos los más deliciosos manjares de nuestro viaje, y vimos, hasta ahora, los paisajes más deslumbrantes.

Lo que queremos destacar de nuestro paso por China fue el pre concepto que teníamos de los chinos de solo observar aquellos que viven en Argentina y son dueños de supermercados, los lavaderos o trabajan en el barrio chino, y como, al cabo de 3 semanas, logro cambiar radicalmente nuestra imagen sobre ellos.

  • *Las madres, en algunos lugares de China, comen el cordón umbilical o la placenta por contener muchos nutrientes. De hecho, suelen ser robados de los hospitales y vendidos a precios altísimos en el mercado negro.

pingyao Viaje de mochileros en China

Para evitar el largo recorrido hasta Beijin, de donde teníamos planeado el siguiente vuelo, decidimos hacer una parada intermedia en Pingyao. Un pequeño pueblo (en relación a los standares chinos), de casi 1000 años de antigüedad, que si bien no está dotado de un paisaje natural encantador, fue el lugar de nacimiento de los hombres de negocios y hogar de casi todas las grandes casas de cambio en China, hasta el punto que fue considerada lo que el Wall Street es hoy para los EE.UU. Esto dejó como consecuencia una magnífica ciudad antigua con una valiosa herencia y una serie de grandes residencias de la época de esplendor

Una muralla de 7km que encierra una arquitectura repetida en todas y cada una de las casas que la componen. Las calles de adoquines, las esquinas de los techos en forma de dragón, los grises del cemento y la cultura conservada hacen de Pingyao un lugar único.

Nos hospedamos en un hotel central, con una cama de piedra (literal) ancha y extremadamente dura, de almohadas altas tal como, según exponen los museos, era en la antigüedad. Para calentarla colocaban piedras calientes debajo.

Compramos el ticket que da acceso a todas las atracciones del pueblo como Templos, casas de emperadores, jardines, etc. y recorrimos en 2 días casi toda la ciudad.

Dedicamos también un buen tiempo a caminar casi la mitad de la muralla. Nos deleitamos sacando fotos y disfrutando de las vistas panorámicas. Manadas de palomas nos sobrevolaban y hacían que a cada rato levantáramos las cabezas para seguirlas, generando una sensación de libertad absoluta.

Si viajas a Cina y tenes un tiempito extra, este lugar es hermoso.

La Venecia de China Yangshuo town

Luego de casi 12hs de viaje, durmiendo en la cama inferior de la hilera de 3 cuchetas que conforman cada cubículo del tren nocturno, y habiéndonos despertado para traspasar largas filas y esperas en la frontera, llegamos a China.

La primera impresión fue el tamaño XXL de los edificios, las autopistas, las luces….En el tren conocimos 2 señoras de lo más simpáticas, quienes nos hicieron miles de preguntas sobre nuestro país y nosotros aprovechamos para tomar lo que sería nuestra primera lección de Chino Mandarín. Aprendimos a contar hasta 99, a preguntar «¿cuánto sale?» y algunas palabras básicas como «hola», “gracias” y “de nada”.

Aprendiendo Chino en el tren

Hicimos transbordo de tren y bus, para que después de un día entero de viaje, lleguemos a nuestro primer destino: Yangshuo.

Es el día de hoy que recordamos la sensación de fascinación  que nos acechó cuando la ciudad de noche se asomó por entre las montañas desde la ventanilla del micro. Quedamos anonadados con la belleza de la aldea de casas bajas construida entre pequeños picos montañosos al borde del río Li que provee una vista panorámica alucinante de 360 grados. Un verdadero paraíso. Concordamos telepáticamente que valió la pena cada hora de viaje.

Intercambio hospedaje – trabajo

Recurrimos a Couchsurfing para iniciarnos en China y estamos convencidos que fue la mejor decisión que tomamos. Nos contactamos con un colegio de inglés que recibe viajeros de todo el mundo a través de esta plataforma y muchas otras.

Nos recibieron en una habitación privada doble en “Zhuoyue english school” un colegio de inglés que a cambio de hospedaje, almuerzo y cena, piden que dediques 2 horas al día a charlar con los estudiantes para que practiquen su inglés.

El “english corner”, era un espacio diario extra escolar que aprovechamos para intercambiar experiencias, contarnos de la vida, leyendas, y costumbres. De repente nos vimos involucrados de lleno en la cultura China, entendimos las bases del comunismo, nos enteramos de políticas y leyes, e incluso nos dieron consejos para nuestro viaje en su país. A su vez, la coordinadora de los voluntarios, Vicky (nombre inglés), nos llevó a conocer la vida nocturna, nos ayudó con los próximos tickets de tren, y hasta regateó con los comerciantes para conseguirnos el precio de locales y no de extranjeros.

No hace falta ser maestros / teachers, ni tampoco bilingües. Solo hablar inglés fluido y tener una buena actitud y predisposición.

La primera noche que llegamos, Vicky nos invitó a salir y nos presento a sus amigos. Luego los perdimos y decidimos ir a tomar una cerveza por nuestra cuenta. Allí un grupo de chinos nos invitó espontáneamente a unirnos a su mesa y nos enseñaron el típico juego de dados que dispone cada mesa de cada restaurant para que la gente consuma más alcohol mientras juegan y apuestan. Charlamos a medias lenguas, entre señas, gestos, y la ayuda del google translate en el iPad de uno de ellos. Confirmamos así una vez más lo increíble y amigable que son los chinos!

Yangshuo no es un pueblo chino tradicional, y la oferta de atracciones, paseos y tours abundan, pero dado que están overpriced (muy caro), nos dedicamos mayormente a caminar, apreciando la vida local: gente jugando cartas o ajedrez chino en las plazas, bicicletas con parrilla vendiendo palitos con distintos tipos de carne y verdura asada, personas andando en transporte eléctricos.

Nos zambullirnos en el Rio Li para apaciguar el calor penetrante de los primeros días y encontramos locales bañándose. Caminamos por las calles abarrotadas de negocios y luces, visitamos lugares típicos y empezamos a enamorarnos de China. En los restaurantes y puestitos callejeros nos dedicamos a explorar el menú y arriesgarnos a pedir según las fotos expuestas y copiarnos de lo que pedían los de al lado.

Moon Hill y alrededores de Yangshuo en bicicleta

Alquilamos una bicicleta, con la que fuimos atracción por atracción: cuevas, pagodas, piletas, etc. Decidimos no entrar a ninguna, ya que nada bajaba de USD20 por algo que no valía (para nosotros) la pena. En ese momento, USD20 era el presupuesto diario para ambos.

Sin embargo escalamos la “Moon Hill”, una atracción privada, pero que no queríamos dejar de visitar. Subimos casi 500 escalones hasta un agujero en la roca, desde donde se aprecia una de las mejores vistas que hemos fotografiado en todo el viaje, lleno de picos montañosos de colores azulados y grises. Luego avanzamos en nuestro transporte ecológico y dimos un paseo de casi 14km alrededor del countryside (las afueras), conociendo las pequeñas villas olvidadas en el tiempo donde viven granjeros en casas precarias hechas de barro y piedra, rodeados por ganado y campos de cultivos.

Nos llenó los ojos! Tanto que al siguiente día alquilamos una moto eléctrica para visitar esta vez la parte Este de las afueras. Sin casco, ya que no se usa, y a una velocidad reducida, nos metimos en nuevas villas y caminos de tierra, los cuáles estaban húmedos por la lluvia de la noche anterior y nos provocaron no menos de 3 caídas a la canaleta. Fue gracioso pero no tanto, así que emprendimos la vuelta y recorrimos otros paisajes con asfalto.

Impression Sanjie Liu Show

Por la noche cometimos nuestro primer acto corruptivo desde que partimos de Argentina….se trata del sensacional show nocturno “Impression Sanjie Liu” en el cual participan más de 600  actores, malabaristas y artistas en el mayor escenario natural del mundo sobre el río Li. Es muy famoso tanto que en 2008 inauguraron los juegos olímpicos de Beijín.

La entrada más económica costaba 280 Yuens (año 2012), equivalente a casi USD45 cada uno (3 días enteros de viaje con hospedaje, comida y viáticos en nuestro presupuesto)

Por más ganas que hubiésemos tenido, el ticket superaba el presupuesto, por lo que buscamos la alternativa:

Unas gradas a un costado de la plataforma donde se lleva a cabo el show, viéndolo junto a muchísimos locales humildes, sentados en sillitas bajas de plástico y apreciándolo como se podía desde el “behind the scene”.

No pudimos apreciarlo como creemos que se apreciaría en una butaca “legal”, pero el antro que conseguimos costó solo 50Y = USD7,60. Otra vez confirmamos la teoría: Obtenes lo que pagas. Lo mejor de esta experiencia fue compartirlo con chinos locales y niños que se asombraban de nuestro rostro y no paraban de saludarnos.


Aunque extendimos nuestra estadía por otro día más, nunca alcanza para despedirse de un paraíso como este en una región tan remota del mundo. Había que partir y seguir recorriendo China, que nos esperaba con muchas sorpresas bajo la manga…..Tomamos el tren nocturno hacia la provincia de Hunan…