volver de un viaje largo

Hemos regresado a casa al menos 3 veces en la vida. Hoy, después de 5 meses en casa rodante nos afrontamos una vez más a este sentimiento desolador y nos instalamos en Buenos Aires por un tiempo. Por eso queremos compartir con ustedes esta guía de supervivencia con 10 tips para volver a casa de un viaje largo que ayudaran a sobrellevar este momento.

De todas las aventuras que vivimos viajando, la más difícil es sin dudas la de volver a casa. Es un sinónimo de finalización de una etapa de libertad que te enfrenta a quien una vez fuiste y te obliga a reflexionar. Volver de un viaje largo puede generar depresión, ansiedad y hasta shock cultural en tu propia sociedad.

Volver al mismo lugar no significa en absoluto volver a  donde partiste. Aunque cuando regresamos todo está igual, nosotros ya no somos los mismos. No miramos con los mismos ojos y todo resulta diferente a cuando nos fuimos. Es la sensación de sentirse extraño donde deberíamos estar familiarizados. Todo allí siguió su curso. Es uno el que se fue por un camino alternativo.

Al principio se disfruta de aquellas cosas que extrañábamos, pero en pocos días la emoción se diluye, los amigos ya nos saludaron y lo demás pierde relevancia.

Estos 10 tips para volver a casa después de un viaje largo fueron claves para no caer en la desesperación y depresión que puede generar este momento. Esperamos que les sirvan.

1. Aprovecha a incluir nuevas actividades o costumbres

La rutina es mortal, y recién llegados cargados de puro estímulo es muy difícil de sobrellevarla. Hay que aprovechar entonces para incorporar a nuestra cotidianidad alguna de las experiencias vividas, como idiomas, costumbres o gastronomía.

Nosotros por ejemplo incorporamos muchas recetas sanas de todas partes del mundo con especial atención en una nutrición variada y sustentable.

Incorporamos los palitos chinos en varias comidas y nos descalzamos para entrar a casa. Dejamos de ver la TV porque entendimos que lo que nos muestran es muy diferente a lo que sucede en realidad y pusimos foco en disfrutar la vida sin focalizarnos en trabajar para jubilarnos «seguros» algún día.

2. Afianzar o cerrar vínculos

 Una de las cosas más difíciles para nosotros fue tratar de encajar en nuestro círculo tal como lo hacíamos antes. Amistades de toda la vida con las que ahora nos cuesta sentirnos cómodos.

La diferencia de intereses, la visión de la vida, los objetivos personales y hasta nuestra personalidad cambiada hacen difícil encajar en el rompecabezas que dejamos cuando partimos.

Buscamos nuevos círculos con personas afines, viajeros, inmigrantes, extranjeros con quienes nos sentimos más afín y más motivados.

Cerrar vínculos no significa perder amigos sino seguir por un nuevo camino agradeciendo el recorrido compartido.

3. No volver a la «normalidad»

Aunque hoy desconocemos la nueva normalidad debido a la pandemia del COVID-19, plantearnos volver a lo de antes no es una alternativa. Cuándo volves de un viaje largo es difícil ir a una oficina de 9 a 18hs, trabajar para otro y adaptarse a un sistema tan rígido y rutinario.

Es la oportunidad de emprender, de cambiar y crecer. Nuestra mejor opción fue convertirnos en Nómades digitales, camino que de a poco vamos conociendo y aprendemos al andar.

4. Reflexionar

Conectarse con lo que el viaje nos dejó. Rememorar personas, momentos, anécdotas que nos ayuden a ver la rutina con ojos de viajero. Esto no significa aferrarse al pasado sino  convertir lo aprendido en parte de nuestro presente.

5. Planear el siguiente viaje

Sin dejar de apreciar y valorar el reciente viaje, empezar a pensar el próximo hará que todo valga la pena. No tomar el regreso como definitivo, sino más bien como una escala.

6. Reservarse las memorias

Contar las anécdotas no tiene nada que ver con vivirlas, incluso muchas veces preferimos guardarlas para nosotros mismos porque resulta inútil que entiendan nuestros sentimientos.

Generalmente no contamos a menos que nos pregunten. Te darás cuenta que pocos realmente están interesados y prefieren seguir hablando de lo cotidiano de sus vidas.

Probablemente te presten sus oídos un rato sin mucha atención y te interrumpan para preguntarte cuándo pensás volver a la realidad y que vas a hacer ahora.

Es inútil tratar de explicarles que su estilo de vida no es el único posible. No trates de convencerlos.

7. Minimalismo

Disfrutar de las cosas materiales pero manteniéndonos minimalistas. Hayamos vendido todo o guardado en algún lugar  aprovechemos a vivir con lo justo y necesario. Aunque lo material suele hacer más simple la vida, las posesiones nos atan y enraízan. Te compartimos una nota que escribimos sobre viajes y minimalismo.

Viajando simple
Viajando con niños de manera simple

8. Disfrutar de estar en casa

Tanto nosotros como nuestro hijo de 3 años nos focalizamos en lo positivo de estar de regreso.

Tiziano está feliz con la variedad de juguetes disponibles. También, aunque disfrutaba de su cama convertible de la casa rodante, ama tener su habitación propia aquí. Sacamos provecho a la conectividad wi-fi disponible siempre, la variedad de comercios de la ciudad y ver familia y amigos con quienes compartir momentos.

Disfrutamos de las comodidades de un baño propio, una ducha sin medida y un idioma único. Como todo, hay pros y contras.

9. Home is where your heart is

Hogar es donde está tu corazón. Entendés que sí, existe el hogar cuando viajas, porque no tiene que ver con un techo sino con una sensación de pertenencia y comodidad con vos mismo donde sea que geográficamente te encuentres.

Hogar es donde este tu corazón

10. Darse tiempo

Queremos ver a todos, arrancar proyectos nuevos, tener todo organizado ya. Pero sé paciente con vos mismo, date tiempo para desempacar, organizar y amoldarte. Tomate tiempo a solas, no te sobre exijas. Las cosas se irán acomodando.

Viajar te obliga a conocer tu verdadero ser…Sin compromisos, rutinas y posesiones que dan sentido a tu vida cotidiana te ves forzado a encontrarte dentro tuyo. Te deja libre para ser quien realmente sos y reencontrarte. Te aleja de la rutina y te conecta con el presente. Sos libre de improvisación, para ser tu YO crudo, tu YO puro. Te ayuda a ver costumbres obsoletas y replantear tu forma de vida.

Ya no ves el mundo de la misma manera y ya no sentís la obligación de cumplir el rol social que te fue asignado. Entendes que hay mucho mas allí afuera y que la libertad es en realidad el tesoro más valioso que alguien puede tener.

Esta vez volvimos porque estamos a punto de ser papás por segunda vez y en tiempo de pandemia y cuarentena nos pareció la opción más adecuada. Estar en nuestro departamento con ciertas comodidades nos hará los primeros meses más fáciles. Pero siendo fieles a nuestro espíritu viajero ya estamos planeando el próximo viaje que pronto les contaremos.

Finalmente, les compartimos algunos links que nos gustan mucho y hablan de este tema:

De nuestros Viajeros y escritores favoritos les compartimos esta nota de Dani y Jota de Marcando el polo con su experiencia de regreso a Argentina después de 7 años. 

Para quienes saben inglés, les dejamos este post de Nomadic Matt, el viajero estadounidense por excelencia con su experiencia de regreso y depresión post viaje.

Si les gustan los podcast como a nosotros, les recomendamos este de ALTO VIAJE en donde descontracturadamente charlan sobre volver a casa.

Cómo fueron tus experiencias al volver de un viaje largo? cómo lo sovrellevaste? podes dejarnos tu comentario aquí abajo o escribirnos en nuestras redes sociales

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *